Este proyecto nace de la Escuela de Linguistica de la PUCE, Pontificia Universidad Católica de Ecuador, y es parte de un trabajo más amplio, que se llama Oralidad y Modernidad y que bajo la dirección de la profesora Marleen Haboud analiza el estado y vitalidad de las lenguas originarias de Ecuador. Recogen su tradición oral y preparan cuentos escritos y animaciones digitales, y a su vez, elaborarán materiales didacticos en cada una de esas lenguas.
En esta parte del proyecto en concreto, se proponen desarrollar mapas coropléticos de las lenguas de los pueblos originarios del Ecuador, que permitan visualizar comparativamente el número de hablantes, precisar su ubicación y sus tendencias de vitalidad y movilización.
Se desconoce todavía la localización exacta y detallada de varias de las trece lenguas indígenas que existen en Ecuador y el desarrollo que han tenido en las ultimas décadas, así como el número de hablantes monolingües o bilingües en cada lengua; bajo tales circunstancias, la implementación de planes y programas de varia índole se ha dificultado.
Se analizarán los censos realizados desde 1950, y se entrevistará a hablantes mayores conocedores de la historia de su comunidad.
A partir de la información recabada en el mapeo general, procederemos a desarrollar estudios de caso [guías de observación de instancias comunicativas diarias, entrevistas sociolingüísticas sobre conocimiento, actitud y práctica de las lenguas minorizadas, testimonios de adultos y visitas a centros educativos locales...] que nos permitan conocer, con información de primera mano, la situación específica actualizada de cada lengua. La primera lengua a ser estudiada es el Tsa’fiki de la Nacionalidad Tsa’chila ubicada en la costa ecuatoriana.
Los datos obtenidos se plasmarán en mapas geolingüísticos que permitan visualizar tanto la situación de vitalidad, como su contigüidad geográfica (aislamiento) y movilidad, factores que son categóricos en la persistencia de la lengua.
Varios son los efectos positivos de un atlas de este tipo:
Visión dinámica
Nos interesa, sobre todo, tener una visión dinámica de las lenguas indígenas en su relación con el medio en el que habitan, así como entender de qué forma los hablantes de lenguas minorizadas redefinen sus roles en relación con los constantes cambios en el medio que los rodea.
Sin determinar quiénes somos, dónde, y cómo estamos y cuál es la situación real de nuestras lenguas ancestrales, se imposibilita desarrollar una planificación-acción que responda adecuadamente a las necesidades de los hablantes y que permita a las poblaciones minorizadas, recuperar, en forma efectiva, su voz.
El impacto de la etapa 1 abarca a la población nacional, a las instituciones de planificación educativa y cultural, a las organizaciones indígenas nacionales y locales, pues la información que se genere con este proyecto dará pautas para avanzar en la investigación y en la implementación de proyectos.
Contamos con la colaboración de los ministerios de Cultura y de Educación, además de las direcciones de Educación Bilingüe para la nacionalidad Tsa’chila, para la nacionalidad Waorani, y para la nacionalidad Achuar.
El impacto de la etapa 2 tiene que ver directamente con la población Tsa’chila, con su gobernación y organización comunitaria, como también con la Dirección de Educación Bilingüe para la Nacionalidad Tsa’chila (DEIBNA-Tsa’chila) responsable de casi un millar de estudiantes primarios. Será posible, a partir de la información recabada, generar un compromiso compartido en los procesos de revaloración de la lengua y su cultura, así como la vivencia de prácticas interculturales.
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